Complaint to AIRBNB 12971 Pelican Lane #2 MADEIRA BEACH, FL 33708
I’VE CHECKED INTO MY AIRBNB AND THINGS AREN’T AS I EXPECTED—IT WAS A NIGHTMARE UNFOLDING BEFORE MY EYES, WHEN I SAW THE PLACE.
Complaint to AIRBNB by Cynthia Lopez
I went to St Petersburg to rest and relax after the closure of the Pandemic. The pictures and description of the place I rented from Airbnb were inviting, “cozy living in this perfectly located 1 bedroom, 1 bath space” “it makes up for comfort and is in the best location on the beach! Providing a relaxing Florida beach vibe”.
When I arrived, I thought I was in the wrong place, definitely not “cozy” from the outside. The window awnings were ripped, the neighborhood was dirty, and it did not look secure. The property was located behind a building whose garbage was facing me at all times (the building had its back to us, the garbage cans of the building were in front of the unit that we rented). To get to the beach I had not only to walk past this building in front of us but also had to go across the main road. The rented apartment was dark, the walls were dirty, there was an inside door locked with a padlock (totally not cozy on the inside either), but worst of all, the stairs outside made noise every time people would go up and down the stairs. For the few minutes I was there checking the place, a gentleman went up and down the stairs at least twice, the noise he made was loud. It sounded as if the stairs were inside the rented property. This would not have led me to the peace that I came seeking. Noises like that don’t allow me to relax.
The reason I did not document by taking pictures, was because I felt so insecure, that I decided not to stay in the apartment for a longer period of time. Anyhow, how do you take a picture of not being a safe neighborhood? Or of it being cozy or not cozy? or of it not being the best location on the beach?.
I left right away, there was no need for me to stay in the parking lot. At that point, I just wanted to get out of there. I called Airbnb to explain what was happening. I was on hold for more than two hours. After speaking to a rep, who transferred me to a supervisor, I was placed on hold for more time, and when they answered, the only thing they could tell me was that someone would call me back. At that time I contacted the owner of the place I rented through Airbnb. She did not cooperate much with me either, it was when I decided to stay at a hotel in the city.
Since then I have tried to get a refund, which has been an uphill battle. Airbnb washes its hands of all liability, according to them the owner of the apartment is the one who decides whether to give a refund or not. I, the customer, have no rights. The last person who contacted me (July 27), was a supervisor from the Airbnb support team named Kanica ([email protected]). She told me that there was nothing to do. The owners refused to refund the $ of the rent since I did not take photos, my claims could not be proven. And I wonder, Airbnb represents people renting their places, but are not responsible when guests are deceived? Airbnb is not responsible for the operation?. I do not understand. The client, the one that rents the properties is not protected?. What happened to “customer’s satisfaction?. Is this the best answer you can give an unsatisfied customer?. As Kanica told me that Airbnb has nothing to do about the client not feeling safe. The best you can tell to an unsatisfied customer is, “there is nothing We can do about it”?. Kanika, would you take your family to a place where you didn’t feel safe?. Isn’t Airbnb responsible for making sure that they are offering a quality service?. Does Airbnb never check the places being offered on their web page?. Think a little bit, if I had been comfortable and everything had been as described online, I would have had no need to pay for a hotel when my Airbnb was paid in full.
Complaint to AIRBNB, address: 12971 Pelican Lane #2 MADEIRA BEACH, FL 33708
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En tiempos de crisis siempre es positivo ver ejemplos de inteligencia y perseverancia como el de nuestro siguiente invitado. Nació en Colombia y vino de muy joven a terminar de prepararse a Estados Unidos, donde hizo estudios universitarios. Tiene unos valores que lo han llevado a construir una hermosa familia y, en cuanto a lo que nos atañe hoy, es una voz a escuchar en temas relacionados con el manejo del dinero y de la prosperidad económica; !nos ayuda a ganar dinero sin movernos de casa!
El movimiento De Stijl (el estilo), o movimiento neoplástico, que tuvo una vida activa desde 1917 hasta 1931, puede caracterizarse en lo esencial a través de la obra de tres hombres: los pintores Mondrian y van Doesburg y el arquitecto Rietveld. “Si se libera a los medios de expresión de todo lo que tienen de particular, estarán en armonía con el fin último del arte, que es llegar a un lenguaje universal.” (van Doesburg) Fue un movimiento revolucionario que centró sus objetivos en un plano teórico casi exclusivamente estético.
La filosofía neoplatónica del matemático Dr. Schoenmaekers quien en su libro La Nueva Imagen del Mundo, se refirió a la preeminencia cósmica de la ortogonalidad en los siguientes términos “los dos extremos absolutos fundamentales que conforman nuestro planeta son: la línea de fuerza horizontal, es decir, la trayectoria de la Tierra alrededor del sol, y el movimiento vertical y profundamente espacial de los rayos que tiene su origen en el centro del sol.” Más adelante, escribe:
“Los tres colores principales son esencialmente el amarillo, el azul y el rojo. No existen más colores que ellos… El amarillo es el movimiento de la radiación… El azul, el color de contraste con el amarillo… En cuanto color, el azul es el firmamento, es línea, horizontalidad. El rojo es la cópula del amarillo y del azul… El amarillo se irradia, el azul se aleja y el rojo flota“.
El desarrollo estético y programático del movimiento De Stijl puede dividirse en tres fases. La primera fase, de 1916 a 1921, es de formación y se centra fundamentalmente en Holanda, con alguna participación exterior; a la segunda fase, de 1921 a 1925, hay que considerarla como un período de plenitud y expansión internacional, mientras que la tercera fase, de 1925 a 1931, hay que verla como un período de transformación y finalmente de desintegración. En 1917 Mondrian se encuentra en un punto de partida intelectualmente nuevo, en el que su obra comprende una serie de composiciones consistentes en planos de color, rectangulares y flotantes. En esta encrucijada ha abandonado para siempre la paleta y la técnica pictórica de su período postcubista (1912 – 1312) y también la nerviosa linealidad a trazos y formato elíptico de su estilo oceánico. Llega a formulaciones que considera ser un orden plástico puro y totalmente nuevo. En 1924 se produjo una ruptura con van Doesburg, motivada porque este último introdujo la diagonal en sus obras.
1917 es también el año de la famosa silla roja y azul diseñada por Rietveld. En la forma de la silla se materializaron por primera vez las franjas y los planos de composición como elementos articulados y desplazados en el espacio. Lo destacado de esta silla, aparte de su articulación expuesta a la vista, es que se han empleado exclusivamente colores primarios en conjunción con una estructura lineal negra; una combinación que, complementada con el gris y el blanco, habría de convertirse en la gama de colores canónica del movimiento De Stijl.
Otras obras importantes de Rietveld son el estudio del Dr. Hartog (1920), la silla Berlín (1923) y la casa Schröder (1924). La casa Schröder era a la vez elementalista, funcional y sin precedentes. Se la podía ver igualmente como no monumental y dinámica; como anticúbica en su forma y antidecorativa en su color. Sin embargo, por muy ingeniosamente que se las arreglase para parecer lo contrario, acabó construyéndose, de hecho, por razones tanto técnicas como financieras, como una estructura tradicional de ladrillo y madera.
LYGIA CLARK. LA PINTURA COMO CAMPO EXPERIMENTAL, 1948-1958
6 de marzo, 2020 – 25 de octubre, 2020
Fechas pendientes de revisión
Pionera de la abstracción, Lygia Clark (Belo Horizonte, Brasil, 1920−Río de Janeiro, Brasil, 1988) fue una artista fundamental de la segunda mitad del siglo XX. La exposición Lygia Clark. La pintura como campo experimental, 1948−1958 ofrece un nuevo análisis de los cruciales años de formación de la artista, el período comprendido entre 1948 y 1958, cuando experimentaba entre la figuración y la abstracción con el fin de articular el poderoso lenguaje visual que definiría las creaciones de su época de madurez. Junto con una relevante representación de su trabajo figurativo inicial, esta muestra reúne pinturas de las principales series que Clark creó en esta temprana época, brindando un panorama esencial de la primera década de su carrera artística.
Al plantearse la pintura como un “campo experimental”, expresión que la artista utilizó en una conferencia clave que dio en 1956, Clark pretendió redefinir el medio ampliando los límites de la pintura tradicional. Se dedicó al arte sin poseer una formación oficial específica, se integró en el ambiente artístico de Río de Janeiro a finales de la década de 1940 y participó en movimientos fundamentales, como el Arte Concreto y la Abstracción Geométrica, a lo largo de la década de 1950. La presente exposición se centra en la evolución de Clark mediante tres secciones estructuradas históricamente: “Los primeros años, 1948−1952”, “Abstracción geométrica, 1953−1956” y “Variación de la forma: La modulación del espacio, 1957−1958”. Cada bloque presenta las ideas más significativas de Clark y refleja de manera concienzuda su desarrollo artístico a través de una selección de obras.
Esta muestra de las primeras creaciones de Lygia Clark, que coincide con el centenario del nacimiento de la artista, dedica una renovada atención de dimensión internacional a una artista imprescindible del panorama latinoamericano de posguerra. El Museo quiere expresar su agradecimiento a la Asociación cultural Lygia Clark de Río de Janeiro, y a los herederos de la artista por el enorme apoyo que han prestado a esta exposición.
Lygia Clark nació en 1920 en Belo Horizonte, Minas Gerais (Brasil), y, a finales de la década de 1940, recibió una formación artística más bien informal en Río de Janeiro con los artistas brasileños Roberto Burle Marx y Zélia Ferreira Salgado. En 1950 viajó a París para continuar su formación con los maestros modernos Fernand Léger y Árpád Szènes. Celebró su primera exposición, titulada L. Clark-Ribeiro, en 1952 en el Institut Endoplastique de París, donde presentó sus primeros experimentos con la abstracción y las formas constructivas en trabajos bidimensionales. A su regreso a Brasil, a finales de ese mismo año, tuvo su primera muestra en solitario, Lygia Clark 1950-1952, en el Ministério da Educação de Río de Janeiro. Reconocida como artista emergente, Clark comenzó a participar en importantes exposiciones colectivas regionales, incluyendo la primera Exposição Nacional de Arte Abstrata (1953) y la Bienal de São Paulo (1953).
En 1954, se unió al colectivo vanguardista denominado Grupo Frente, junto con sus coetáneos Aluísio Carvão, Hélio Oiticica y Lygia Pape, entre otros, y tomó parte en las revolucionarias exposiciones del grupo celebradas hasta 1956. Siguiendo los principios de la abstracción geométrica, su obra de ese periodo optó por una rigurosa representación de formas geométricas, vivos colores y una sensación de orden. También participó en otras exposiciones importantes, tales como el Salão Nacional de Arte Moderna (1956 y 1957), la primera Exposição Nacional de Arte Concreta (1957) y la Bienal de São Paulo (1957). Hacia finales de la década de 1950, las preocupaciones estéticas y filosóficas de Clark confluyeron con las del neoconcretismo, un movimiento artístico brasileño creado en 1959 que rechazaba la naturaleza impersonal y objetiva de la abstracción concreta. Los neoconcretistas concebían sus obras como algo a medio camino entre el arte y la vida, y como experiencias en la esfera pública. Clark, miembro fundador, participó en la Exposição Neoconcreta de 1959, y creó obras tridimensionales que fomentaban la participación activa del espectador en la obra de arte.
Desde 1964 hasta comienzos de la década de 1970, Clark residió en París y creó una serie de obras poco convencionales que discurren paralelas a su prolongado psicoanálisis con el psiquiatra Pierre Fédida, que la llevó a abrazar la idea de una forma de arte terapéutica. Esas investigaciones coincidieron con revolucionarios acontecimientos ocurridos a nivel mundial, tales como los sucesos de Mayo de 1968 en Francia y la aparición de una nueva generación de artistas brasileños implicados en movimientos tales como la Nova Objetividade (nueva objetividad) y Tropicália (tropicalismo). Las obras de Clark pertenecientes a ese periodo incorporan elementos que estimulan el cuerpo a través de los ojos, los oídos y la nariz como una forma de integrar los sentidos sin dar prioridad a lo visual. Su investigación artística en ese periodo se centró en una práctica terapéutica que aspiraba a activar la conciencia subjetiva y corporal. Después de 1978, en los últimos compases de su carrera, Clark se dedicó en exclusiva a su actividad psicoanalítica. Falleció en Río de Janeiro en 1988.
MÁS ALLÁ DE LA PINTURA
En los años sesenta, tras sus tempranas investigaciones en torno al tema del espacio en la pintura, Lygia Clark creó su innovadora serie titulada Bichos, objetos geométricos realizados a partir de planos de metal articulados por bisagras que el espectador podía manipular otorgándoles infinidad de formas. Los Bichos de Clark ganaron el premio a la Mejor Escultura Nacional en la Bienal de São Paulo de 1961.
La radical proposición de Clark de incluir al espectador en la obra de arte se convirtió en elemento esencial de su proceso creativo, y situó a la artista como verdadera pionera de la escena Brasileña. El objeto artístico empieza entonces a dejar de ser objeto para convertirse en mediador, transmisor de experiencias y sensaciones. Así, es el propio espectador o visitante de un museo quien, al manipularlo, percibe su energía directamente.
Contra Compositie, 1924, Theo van Doesburg En francia mientras corría el año 1930, el pintor Theo van Doesburg (1863-1931) daba a conocer su Manifieste sur l’art concret en el que, entre otras cosas, establecía las diferencias entre el arte concreto y otras formas de abstracción. Además escribió algunas de las palabras más definitorias de ciertos aspectos fundamentales de este movimiento: “La obra de arte no debe recibir nada que provenga de las propiedades formales de la naturaleza o de la sensualidad o sentimentalismo, puesto que un elemento pictórico no tiene más significado que él mismo y, por lo tanto, el cuadro no tiene otro significado diferente”. El arte concreto viene a ser algo así como la geometría del pintor, que construye sus cuadros partiendo de las más elementales formas geométricas que luego pasa a rellenar con colores planos. Estableciendo así una muy interesante relación de forma-color que nada tiene que ver con el mundo visible que puebla nuestro entorno. En la llamada pintura concreta, como en otras formas del llamado arte abstracto, su valor estético reside, entre otros aspectos, en que ella misma crea su propia razón de ser sin necesidad de elementos ajenos. La sensibilidad pura se manifiesta mediante líneas y colores. Es una expresión plena de valores propios que no toma ropajes prestados para conducirnos en ese viaje eterno donde la belleza se nos muestra a través de las formas puras. Este es un arte, que como tantos otros, se constituyó en un arte puente, pues dio pasos y libertades creativas para proseguir en la búsqueda de nuevos caminos en la aventura plástica. Roberto J. Cayuso
Entre las avenidas Serrano, la Castellana y la Glorieta de Rubén Darío en Madrid, está ubicado al aire libre el Museo de la Escultura de la capital de España, que fue proyectado en el año 1971 por los profesionales José Antonio Fernández, Julio Martínez Calzón y el artista visual Eusebio Sempere. En este espacio nos muestran sus piezas tridimensionales 17 escultores españoles, que se han ganado en buena lid su carácter universal. Hoy esta institución se nos cae a pedazos ante la mirada invidente de la Municipalidad de Madrid, El Ministerio de Cultura y lo que es peor del pueblo español en general. Ante la negligencia demostrada y por demás visible, vamos hacer un recorrido por el museo en cuestión, para abrirles el corazón cultural a quien no ha demostrado tenerlo. Entre los expositores tenemos: Alberto Sánchez (1895-1902) su obra “Toros Ibéricos”, es un bronce ejecutado en el año 1960 que requiere urgente mantenimiento y limpieza. Esta escultura de bronce, al igual que otras del mismo material, ha podido resistir con gallardía el uso y desuso del tiempo. Eduardo Chillida (1920-2002) ” Lugar de Encuentro III”, es un hormigón armado resistente a todo y contra todo, elaborado en el año 1972. Este trabajo requiere urgente limpieza y mantenimiento en todas sus partes. Julio González ( 1876-1942) “La Petite Faucille” esculpida en bronce en el año 1937, nos exige urgente a gritos limpieza y mantenimiento. Joan Miró (1893- 1983) ” Mere Ubu ” un bronce hecho en 1975, que nos pide limpieza y mantenimiento a la mayor brevedad posible. Gerardo Rueda (1926-1996) su “Volumen-Relieve ” de 1972, elaborado en granito, está totalmente dañado y por las noches es utilizado como “Hotel”. Marcel Martí (1925-2010) su “Proali ” es un bronce producido en 1984, se requiere limpieza y mantenimiento urgente. Amadeo Gabino (1922-2004) ” Estela de Venus ” una pieza en acero al aire libre. Por su ubicación ha sufrido las inclemencias del sol, la lluvia, de la presencia del ser humano y como si fuera poco la de los excrementos de las aves. La limpieza y mantenimiento es de urgencia. Andreu Alfaro (1929-2012) ” Un mundo para niños “es un abstracto geométrico en acero inoxidable de 1971, que da ritmo virtual a quien lo contempla. Si algún día a las autoridades culturales de España, se les ocurriese quitarle la suciedad que le cubre, el maestro y nosotros se lo agradeceríamos. Alfaro en la Bienal de Venecia de 1980 engalanó los jardines de esa confrontación con sus esculturas al aire libre. Rafael Leoz (1921-1976) en 1971 ejecuta su “Estructuración Hiperpoliédrica” en acero requiere limpieza y mantenimiento urgente. Martín Chirino (1925-2019) su “Mediterránea” es una escultura de metal que está dañada en todas sus partes. No se lee su ficha técnica de identificación. Su ubicación dentro de una fuente, le resta el esplendor deseado por su creador. Manuel Rivera (1927-1995) su “Tríptico” de 1972 elaborado en acero está totalmente abandonado a su suerte, al igual que la pared que lo sostiene. Su restauración es total y urgente. Gustavo Torner ( 1925 ) su pieza “Plaza ” de 1972 elaborada en cobre y granito. Está ubicada en la calle Serrano con Juan Bravo. Presenta daños en un 80%, sin ningún tipo de identificación. Su restauración es de emergencia. Pablo Serrano (1908-1985) “Unidades Yuntas ” de 1972, es un bronce ubicado al lado de la estación del metro Rubén Darío. Le resta mantenimiento general, sobre todo en su base. Las esculturas de: Pablo Palazuelo “Proyecto”, Francisco Sobrino “Estructura Permutacional ” y la de José María Subirachs” Al otro lado del muro”, están protegidas por una caja de madera vertical, por la restauración de un edificio que le hace las veces de vecino al museo. Estas esculturas no tienen su ficha de identificación. Punto y aparte merece el artista proyectista del museo Eusebio Sempere (1923-1985). Este multiplicó su participación en el Museo de la Escultura. De él es un móvil en acero que está totalmente dañado. “La fuente” que está debajo de la Avenida Serrano y que pertenece al museo en cuestión, también es de Sempere. Este escultor y proyectista del museo esculpió también 18 bancos en hormigón y cemento blanco, que están distribuidos por toda el área geográfica del museo. A modo de epilogo destacamos que el denominado Museo de la Escultura, nos presenta 7 cámaras para su custodia. Ninguna de ellas pudieron grabar a los que lo deterioraron. Como punto final señalamos que el plano del museo, está plagado de errores. Se recomienda su rectificación a la mayor brevedad posible.Amanecerá y veremos.
In the middle of the 20th century, the first echoes of the worldwide concrete movement burst into Cuba. The proposals of non-objective painting in our country were related to a period of feverish creative activity in our art. In a decidedly figurative Havana, his daring actions contaminated even recognized masters of the historical vanguard. This was undoubtedly the moment of abstraction for Latin America. Some of the Cuban concrete artists were formed in the melting pot of nationalities and freedom of thought that was the post-war Paris Academy, but others operated from Cuba or wove an intense connecting skein with their Argentine and Caracas counterparts. In 1958, the group 10 Concrete Painters was formed, which had a short life (1958-1961) but brought together artists with an extensive career. The resonance of this creative experience transcended the period of collective action and continued to be noticeable in the future artistic strategies of that extraordinary group of creators. From diverse geographies or from the insular context itself, his discourses were forever marked by the power of linguistic synthesis with which his practice in concrete art endowed them. The abstract art movement Op art came to international attention in the mid-1960s, an era of global social and technological change. The movement, which placed emphasis on viewer perception by exploring optical effects in painting, sculpture and light installation, quickly gained in popularity but met with considerable criticism. The Op Art movement pioneered the integration of technology into art, innovated the concept of viewer participation, and introduced an emphasis on immersive experience/ideas that contemporary art embraced and incorporated. Op became a defining moment in the history of modern art, manifesting an aesthetic viewpoint that engages the process as both a tool and a subject. This perceptual emphasis, involved both the eye and the mind, by employing structural variations, contiguous compositions, linear patterns, and color interactions to generate formal ambiguity, special incongruity, and retinal vibrations.
Juvenal Ravelo pertenece a la corriente del arte cinético. Nació en Caripito, estado Monagas, el 23 de diciembre de 1934. Estudió en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas, además de la Escuela de Artes Plásticas Martín Tovar y Tovar de Barquisimeto. Fue profesor en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas. En 1964 viajó a Francia para aprender sobre el arte abstracto y el constructivismo. Durante su estadía, asistió en La Sorbona a los seminarios sobre la sociología del arte impartidos por Pierre Francastel y Jean Cassou.Luego de su regreso a Venezuela, comenzó a desarrollar propuestas destinadas a la integración comunitaria al hecho artístico, lo que desde su perspectiva propiciaría un cambio en el ser humano al realizar obras de arte en plena calle, con lo que buscaría desarrollar la sensibilidad estética de los ciudadanos comunes y corrientes. Ravelo denomina su concepto como Arte de participación en la calle.Su proyecto de «museo al aire libre» comenzó en su localidad natal, donde desarrolló los Módulos Cromáticos. En la creación de éstos Módulos contó con la participación de los habitantes y los transeúntes pertenecientes a las localidades donde presentó sus proyectos, como parte esencial de su propuesta. Uno de los Módulos Cromáticos más destacados es el que se ve a lo largo de la Avenida Libertador de Caracas.
Source: Mirla Soto
Juvenal Ravelo, arte cinético
Juvenal Ravelo, arte cinético
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Juvenal Ravelo, arte cinético
Juvenal Ravelo, arte cinético
Juvenal Ravelo, arte cinético
Inicios y educación
Juvenal Ravelo pertenece a la corriente del arte cinético. Nació en Caripito, estado Monagas, el 23 de diciembre de 1934. Estudió en la Escuela de Artes Plásticas y Aplicadas de Caracas, además de la Escuela de Artes Plásticas Martín Tovar y Tovar de Barquisimeto. Fue profesor en la Escuela de Artes Plásticas Cristóbal Rojas. En 1964 viajó a Francia para aprender sobre el arte abstracto y el constructivismo. Durante su estadía, asistió en La Sorbona a los seminarios sobre la sociología del arte impartidos por Pierre Francastel y Jean Cassou.
Luego de su regreso a Venezuela, comenzó a desarrollar propuestas destinadas a la integración comunitaria al hecho artístico, lo que desde su perspectiva propiciaría un cambio en el ser humano al realizar obras de arte en plena calle, con lo que buscaría desarrollar la sensibilidad estética de los ciudadanos comunes y corrientes. Ravelo denomina su concepto como Arte de participación en la calle.
Su proyecto de «museo al aire libre» comenzó en su localidad natal, donde desarrolló los Módulos Cromáticos. En la creación de éstos Módulos contó con la participación de los habitantes y los transeúntes pertenecientes a las localidades donde presentó sus proyectos, como parte esencial de su propuesta. Uno de los Módulos Cromáticos más destacados es el que se ve a lo largo de la Avenida Libertador de Caracas.
JULIO CORTÁZAR Y JUVENAL RAVELO EN LA RADIO NACIONAL DE VENEZUELA CARACAS 1974.
La trascendencia de la obra de arte, cualquiera que ésta sea, viene dada como cuando uno toma un arco, que puede ser el que utilizó Ulises cuando llegó a Ítaca después de su destierro, y al tensarlo bien fuerte, apreciado Juvenal, se debe disparar la flecha al espacio , q ese infinito, que uno no ve pero intuye, y esperar que la misma dé o no dé en el blanco, es decir, no es necesario darle empujoncitos suplementarios, ( como se lo declaré a la revista Life en Español): solo los imbéciles pueden pretender modificar su trayectoria con vistas a la eternidad y a las promociones internacionales.
JULIO CORTÁZAR carta enviada a París desde el mediodía de Francia. Verano de 1979 ( fragmento).
CON JULIO LE PARC EN EL ” ESPACIO LATINOAMERICANO” EN PARÍS.* Gamarra, Guzmán, Krasno, Le Parc, Maza,Netto, Noé Novoa, Piza, Ravelo y Tomasello, fundamos en el año 1980, un espacio que manejamos como asociación cultural, con otro concepto: El de la solidaridad compartida con artistas que llegaban a París, procedentes de nuestra tierra latinoamericana sin posibilidades de exponer su obra ni de relacionarse con el ambiente intelectual y artísticos de la sociedad francesa. Allí, cada uno nos comprometimos realizar una exposición individual, seguida de muestras colectivas, invitando pintores franceses y de otras nacionalidades. A nuestras inquietudes se sumaron unos cuantos escritores, entre ellos *Julio cortázar, Gabriel García Márquez*, el crítico de arte *Miguel Rojas Mix* y el profesor *Olver Gilberto de León*, director de la cátedra de literatura latinoamericana de la Universidad de la Sorbona París IV. Exposiciones, conferencias, conversatorios y debates de ideas, caracterizaron todas las actividades del “Espacio” con participación de intelectuales franceses, como los historiadores de arte *Frank Popper y Gastón Diehl* . Fue un espacio que rompió con el individualismo y con el infame egoísmo, fue una idea nacida de diferentes criterios de las artes plásticas y de la literatura, proyectando una parte de la cultura latinoamericana en Europa y otros países. Una experiencia sin precedentes en el contexto artístico de nuestro continente, realizada en el universo del arte en París, financiada por nosotros.
Mis investigaciones sobre el arte cinético en el plano teórico, me llevaron a dedicarle unas cuantas líneas a *Julio Le Parc*. En la década de los años 60 del siglo pasado llegué a París, y comencé mis estudios de sociología del arte junto con mis búsquedas sobre la fragmentación de la luz y el color, en esa época me encontré con la pintura cinética de Le Parc. Sus creaciones luminocinéticas pintadas en blanco y negro, mostraban un extraordinario suceso pictórico tridimensional. La vastedad del brillante camino de su obra, lo convierten en unos de los grandes artistas contemporáneos . Su triunfo en la Bienal de Venecia en la cual ganó el gran premio, es uno de sus aportes importantes al arte cinético. Hoy Le Parc continúa con su producción en ese mundo del movimiento, lo demostró su grandiosa exposición en este nuevo milenio, en el Palais de Tokio en París. Y en el año 2019 participamos juntos en la feria internacional de la ciudad de Lima, Perú, Julio con la galería ” _LYV Gallery”_ de Córdoba, Argentina, bajo la dirección de *Guillermo Rojas Villafañe*. Y mis fragmentaciones cinéticas con la ” _Kleur Gallery_ ” de Santiago de Chile, dirigida por el venezolano *Mauricio* *Ceballos R* . Tres acontecimientos consagraron a *Julio Le Parc*: sus ideas en el grupo de investigación visual en París, el gran premio de la Bienal de Venecia y su pensamiento plástico en el ” _Espacio Latinoamericano_ “.
*Juvenal Ravelo* En el libro ” Fragmentaciones de una idea cinética y otras reflexiones” Año 2020, _en proceso de impresión_.
Trayectoria Artística
Resumen de exposiciones individuales
1958 Taller Libre de Arte Caracas, Venezuela.
1967 V Bienal Internacional de Jóvenes Artistas en París. Invitado por Francia. Exposición de un mural con medidas: 8 m de largo y 4 m de alto.
1969 VI Bienal Museo de Arte Moderno de París. Pabellón de Venezuela
1971 Galería Conkright. Caracas, Venezuela.
1971 III Festival Internacional de la Pintura. Cagnes Sur-Mer. Francia
1974 Galería de Arte Contacto. Estructuras Cinéticas sobre la Fragmentación de la Luz. Caracas, Venezuela.
1975 Galería Gaudí. Maracaibo, Venezuela.
1975 – 2015 Más de doce manifestaciones de Arte de Participación en la Calle en comunidades de Venezuela, incluyendo la Universidad Católica Andrés Bello.
1981 Espace Latino Americain. Investigaciones sobre la luz y el color. Paris.
1985 Salón de Exposiciones. PDVSA Maturín. Edo. Monagas, Venezuela.
1987 Galería Euroamericana. Proyectos y Maquetas. Caracas, Venezuela.
2001 Mural en espacio urbano. Av. Libertador, Municipio Chacao. Módulos Cromáticos. Con medidas d 2.500 m de largo por 6 m de alto. Caracas, Venezuela.
2008 Museo de Arte Contemporáneo del Zulia MACZUL Expo Laboratorio. Maracaibo, Venezuela.
2012 Centro de Arte Daniel Suárez. Luz y Color en el Nuevo Milenio. Caracas, Venezuela.
2012 Arte de Participación en la Calle en la ciudad de Marcigny, Francia.
2012 Arte de Participación en la Universidad Yacambú. Barquisimeto Edo. Lara.
2015 Galería Durban Segnini. Miami, Estados Unidos.
2015 Arte de Participación en la XII Bienal de La Habana, Cuba.
Resumen de Exposiciones Colectivas
1952 – 1964 Salones Nacionales de Arte Venezolano
1955 Arte del Caribe. Nueva York, Estados Unidos.
1961 Sala Mendoza. Exposición Tres Premios del Siglo XXII. Salón Oficial junto con Alirio Palacios y José Antonio Dávila. Caracas, Venezuela.
1965 Museo de Arte Moderno Paris. Artistas Latinoamericanos en París. Francia.
1967 Galería Denisse Davi. Six Recherches. Centro Proposte. Florencia, Italia.
1968 Salón Grandes y Jóvenes de Hoy. Paris, Francia.
1968 Museo de Arte Moderno Salón Realites Nouvelles. Paris, Francia.
1968 Maison de la Culture. Cinetisme Spectacle Environment. Grenoble, Francia.
1969 Primer Festival Internacional de Pintura Cagnes. Sur-Mer. Francia.
1969 Festival Internacional de Arte de Aviñón. Francia.
1969 Galería Denisse Rene. Exposition Position. París, Francia .
1970 L’Art Cinetique. Nanterre, Francia.
1970 Visión 24. Roma, Italia.
1971 Kunstnernes Hus. Artistas Latinoamericanos en Escandinavia. Oslo, Noruega.
1971 Gentoftekunst. Venner, Dinamarca.
1971 Lunds Konsthall. Suecia.
1971 Konsthallen. Göteborg, Suecia.
1974 Festival Internacional de Arte Contemporáneo de Royan, Francia.
1974 Fundación Bertrand Rusell. Exposición por la Paz. Nottingham, Inglaterra.
1970-1982 Salón de Mayo. Salón de Grandes y Jóvenes de Hoy. París Francia.
1976 Museo de Arte Moderno La Tertulia. III Bienal Americana de Artes Gráficas. Cali, Colombia.
1978 The Artist Market Association Gallery. Londres, Reino Unido.
1978 Galería de la Fundación Francisco de Miranda. El afiche en Venezuela. Londres, Inglaterra.
1980 Galería Denisse Rene. Ocho Artistas Venezolanos. Paris, Francia.
1982 Bienal de Venecia. Artistas Latinoamericanos en Europa. Italia.
1985 Museo Jesús Soto. La Imagen no Objetiva. Exposición itinerante. Edo. Bolívar, Venezuela.
2009 Exposición de gráfica cinética junto al pintor argentino Rogelio Polesello. Casa de las Américas. La Habana – Cuba
2009 Oeuvres Optiques et Lumino-Cinétiques. Collection Frank Popper. Marcigny, Francia
2010 Fundación Centro de Arte Maracaibo Lía Bermúdez. VII Feria Internacional de Arte y antigüedades de Maracaibo. Edo. Zulia Venezuela
2010 Centro de Arte Daniel Suárez. 1er Encuentro Internacional Tendencias Encontradas. Con la participación de artistas de Argentina, Uruguay, Chile y Venezuela. Caracas, Venezuela.
2011 Centro de Arte Daniel Suárez. Veinticinco Ediciones Veinticinco Artistas, Revista el Desafío de la Historia. Caracas, Venezuela.
2011 Centro de Arte Daniel Suárez. Segundo encuentro internacional Tendencias Encontradas. Con la participación de Argentina, Uruguay, Colombia y Venezuela. Caracas, Venezuela.
2012 Centro de Arte Daniel Suárez. Día Mundial del Arte. Exposición que conmemora el nacimiento de Leonardo Da Vinci. Invitación internacional por parte de la UNESCO. Paris, Francia.
2013 Centro de Arte Contemporáneo Frank Popper. Exposición Internacional Movimiento y Luz. Francia
2014 Salon Réalités Nouvelles. Paris, Francia.
Representado en los siguientes Museos, Colecciones Privadas
Banco Interamericano de Desarrollo. Washington D.C., Estados Unidos
Casa de las Américas. La Habana, Cuba.
Colección Alfredo Boulton. Caracas, Venezuela.
Colección Bruno y Mary Levi. Río de Janeiro, Brasil.
Colección Frank Popper. Paris, Francia.
Colección Fundación Beracas. Caracas, Venezuela.
Colección Gastón Diehl. Paris, Francia.
Colección PDVSA Maturín. Estado Monagas, Venezuela.
Colección Residencia de Gobernadores. Maturín, Estado Monagas, Venezuela.
In 1930, the Dutch artist Theo van Doesburg established art concrèt, according to which the composition of a work is to be developed based on objective geometrical principles. Although Van Doesburg already died a year later in 1931, his approach is still employed by numerous present-day artists. The Zurich school of concrete artists formed in Switzerland included Max Bill, Verena Loewensberg, Richard P. Lohse and Camille Graeser. Vera Molnar and Aurélie Nemours were among the major advocates of Concrete Art in France. The collection of the Wilhelm-Hack-Museum also possesses works by numerous Concrete artists active in Germany, for example Horst Bartnig, Hartmut Boehm, Peter Staechelin and Ludwig Wilding.
The Fantastic Four: Zurich Concrete, Geometric Abstract Art
The traces, shadows and aftershocks of Concrete art – and, in particular, the Zurich Concrete school – have been seen and felt everywhere in contemporary Swiss art production, with its emphasis on hard-edged, geometric abstraction. The term ‘Concrete Art’, coined in 1930 by Theo Van Doesburg in a manifesto written for the first issue of Art Concret, defined and delineated a departure from realism, nature and symbolism. Its reductionist principles of line, colour and plane organized into austere, systemic wholes – themselves copped and refined from the Bauhaus and De Stijl – were meant to ‘represent abstract thoughts in a sensuous and tangible form’, as Max Bill, the movement’s ringleader, once wrote. Concrete art was intended to create new ‘object[s] for intellectual and spiritual use’.
If such sincere proclamations sound a tinny Utopian alarm today, the kind of reduced, geometrically-prone art they proposed remains insistently de rigueur, from the Neo-Geo antics of French Switzerland (led by godfather John Armleder) to the Northern Swiss gangs of younger Basel and Zurich-based artists, who increasingly process Concrete art’s methods through the filters of digitization or consumerism. Consequently, the exhibition ‘The Fantastic Four: Zurich Concrete and Special Friends’ did not come as a particular surprise. At Haus Konstruktiv, the ‘Fantastic Four’ of the Marvel comic from whence this somewhat cloying title came, are reconfigured as the superheroes of Zurich Concrete: Bill, Camille Graeser, Verena Loewensberg and Richard Paul Lohse. The ‘special friends’ comprised a motley, intergenerational group of contemporary artists – among them, Saâdane Afif, Bruno Jakob and Shirana Shahbazi – whose radically disparate production can still be located, at times, in Concrete art’s shadow.
Haus Konstruktiv’s permanent collection is notably broad, and the exhibition mostly rode its able shoulders. Graeser’s lucid oil paintings on canvas, with their grounding in graphic design – like many of the Zurich Concretes, he worked in all areas of design: furniture, architecture, advertising – bookend his career. Gestoppte Rotation (Stopped Rotation, 1943) proved prescient of the geometric, abstract photography movement of today, while the funny, poignant Drei Farben: drei gleiche Volumen, 1/12 grün bewegt (Three Colours: Three Equal Volumes, 1/12 Shifted Green, 1975/76), featured one of his horizontal bands of colour attempting to make a break for it.
Loewensberg’s wonderful paintings from the late 1960s and ’70s, meanwhile, look like radio frequencies or lighting bolts swathed in colour, conjuring computer approximations of Clyfford Still’s (more famous) drippy abstractions from the same period. Bill’s revelatory painting of powdery pastel hues blossoming from a spiral, Betonung einer spirale (Accentuation of a Spiral, 1947), however, took the award for sheer timelessness.
In the wake of such works, the contemporary inclusions were somewhat disappointing and the choices difficult to interpret – surely there are other Swiss-related artists whose work follows Concrete art more explicitly – but some of the pairings were nevertheless inspired. Best known for her photorealist, figurative murals rendered by Iranian sign painters, Shahbazi showed large geometric works that were both lovely and surprising. If Killian Rüthemann’s site-specific installations – playfully dark retorts to geometric abstraction’s legacy – fit perfectly, Afif’s punk-ish performance documentation was less expected. Still, Concrete art’s intentions to unite art and life in all its ably designed forms bore this contribution out. And should the spectator have persisted in the misguided thinking that this Swiss movement remained regional, there was one scene-stealing side project: a series of sketches, drawings and paintings by Fritz Glarner for the famous 1960s-era Rockefeller Dining Room in New York. The artist, who emigrated to the US in 1936, designed the room for Nelson Rockefeller himself, bringing Zurich Concrete – and Glarner’s own brand of Mondrian-inflected wit, with its jam of flat, hard-edged geometric forms tricked out in blue, red and yellow – to the most American and yet international of settings.
QUINN LATIMER
Quinn Latimer is a writer and contributing editor of frieze. Her most recent book is Like a Woman: Essays, Readings, Poems (Sternberg Press, 2017).
Ivan Ferreira Serpa was a Brazilian painter, draftsman, printmaker, designer, and educator active in the concrete art movement. Much of his work was in geometric abstractionism.
Born: April 6, 1923, Rio de Janeiro, State of Rio de Janeiro, Brazil
Died: April 6, 1973, Rio de Janeiro, State of Rio de Janeiro, Brazil
Ivan Serpa was a Brazilian artist, member of Grupo Frente and professor at Museu de Arte Moderna. He was one of the most important contributors to Brazilian Concretism and Neo-Concretism. In addition to geometric constructions, he has also done several neo-expressionist paintings in the ’60s (the “Black Period” and the “bichos” paintings).
Art Movement: Concrete Art (Concretism), Neo-Concretism
Painting school: Frente
Genre: abstract
Field: painting, engraving, drawing
Early life and education
Serpa was born in the Tijuca neighborhood of Rio de Janeiro, Brazil.
From 1946 to 1948, Serpa studied printmaking with printmaker Axl Leskoschek in Rio de Janeiro. Serpa was also mentored by the art critic, Mário Pedrosa. But in general terms, Serpa did not have much formal training in art.
Career
From 1949 and 1952, Serpa taught painting, sculpture, and art theory at the Museum of Modern Art, Rio de Janeiro, where he often held an open studio which incorporated critical review of student work with a new pedagogy of allowing instinctual exploration of innate creativity. The teaching style also reflected new ideas about national identity, and had a focus on the modern, incorporating ideas of democracy that were taking place in the country as a whole – all in direct contrast to the more traditional, European based art school model.
This weekly event became a salon for many up and coming artists that would later be major contributors to the neo-concrete and concrete art movement in Brazil.
Serpa had also previously taught art therapy to psychiatric patients at the Occupational Therapy center of the National Psychiatric Hospital in Brazil.
Serpa’s first works were created in 1951. The paintings were serialized, and often incorporated architectural elements.
In 1954, Serpa co-founded Grupo Frente, which included artists Aluísio Carvão, Lygia Clark, Helio Oiticica, among others.
In 1954, Serpa published a book he wrote with Mario Pedrosa called, Crescimento e criação, which incorporated his work as a teaching children. He often gave free art classes to children.
From 1957 to 1959, Serpa won the foreign travel prize at the 6th Salão Nacional de Arte Moderna in Rio de Janeiro. This prize allowed him to travel to Europe, focusing on Italy and Spain, but also including France, Germany, Holland, Portugal, and Switzerland. During this time Serpa lived in Paris in 1957, where his work was displayed at concrete and neo-concrete art shows.
In the 1960s, Serpa worked as a paper conservator at the National Library. This work led to experimentation with paper collage, where he incorporated methodologies from the conservation, restoration, and preservation techniques he used in this position.
He often worked with Lygia Pape on art projects.
Serpa’s 1962 series, Fase negra (Black Phase), reflected the political environment in Brazil at that time.
In mid-1960s, Serpa reconnected with geometric art, which moved his work toward kinetic and op art.
Personal life
In 1949, Serpa married Lygia Serpa. They had a son, Yves Serpa, who was born in 1951; a daughter, Leila Serpa, born in 1955; and son, Heraldo Serpa, born in 1958.
In 1973, Serpa died at the age of 50 from a heart attack and stroke.
Source: wikipedia.org
LiteratureH. Nathan, ed., Ivan Serpa: Pioneering Abstraction in Brazil, exh. cat., New York: Dickinson Roundell Inc., 2012, p. 65 (illustrated)
Catalogue Essay“The key problem of Concrete art does not just involve color, but rather its infinite modulations.” Ivan Serpa
The art critic Frederico Morais considered Ivan Serpa’s Amazônica and Mangueira series of paintings to be undoubtedly Brazilian in their organic sensuality and palette. The Amazônica works were named after their exuberant green and brown hues, while the Mangueira series is largely greens and pinks, the colors of the Mangueira Samba School in Rio de Janeiro. The formal proximity between these two series is significant—it was with the carnival parades organized by Mangueira that artists such as Hélio Oiticica had become associated with throughout the 1960s, bringing these series of works into the context of the contemporaneous enthusiasm for all forms of popular culture. Morais further emphasized how these series marked a return to the constructivist vein within which Serpa had been such a prominent figure from the early 1950s onwards. For Morais, this phase in the artist’s trajectory that began around 1967 would find “original solutions of an optic or geometric character that resulted from a subtle game of poetic spatiality.” This analysis, which dates from the mid-1980s, finds a heightened significance today in our expanding understanding of Pop Art in a global context. Serpa proposes in these series of paintings not only a return to his former constructivist interests, now with a new “Brazilian” palette, but a reinterpretation of the significance of the Neo-Constructivist movements in light of the international rise of mass consumerist culture and the local popular traditions. If art concret proposed precise methods through which art and design could inform society at large, Serpa by the late 1960s was engaging not with the prospect of avant-garde art affecting the masses, but with the very fact.
Ivan Serpa’s interest in geometric abstraction has been traced back to 1947 when together with fellow artists Almir Mavignier, Abraham Palatnik and the art critic Mario Pedrosa, he participated in the art therapy workshops at the Psychiatric Hospital Engenho de Dentro in Rio de Janeiro. It has been increasingly acknowledged by prominent curators and art critics, such as Paulo Herkenhoff, that the mid-twentieth century rise of geometric abstraction in Brazil had its origins in the experience that these artists had with the work of the patients. A fact that corroborates this argument was Serpa’s early abstract canvases attracting attention during the first edition of the São Paulo Biennial in 1951 when he was awarded the young painter prize therefore contradicting the argument that abstract geometrical painting arrived in Brazil through the sole influence of Max Bill.
Given the prestige of the Biennial prize, it is perhaps not surprising that a significant group of artists in Rio de Janeiro gathered around Ivan Serpa to form the Grupo Frente around 1953. This was a loosely abstract geometric group whose members would later form the core of the Neoconcrete movement. These included Aluísio Carvão, Lygia Clark, Hélio Oiticica, Lygia Pape, Franz Weissmann amongst others.
Throughout the 1950s Serpa worked as an artist while also holding a critical role as an art educator. Serpa’s open classes took place at the Museum of Modern Art in Rio de Janeiro, transforming it into a progressive alternative to the then conservative art schools such as the National School of Fine Art (ENBA). Hélio Oiticica’s early work, for example, was very much influenced by Serpa’s teaching— this is particularly evident in Oiticica’s Grupo Frente work and in his subsequent Metaesquemas series where strong compositional associations between the two artists can be found. Very much informed by the increasing interest in art concret in Brazil, particularly following Max Bill’s retrospective at the Museum of Modern Art in São Paulo and his international sculpture award at the 1951 São Paulo Biennial, Serpa’s own work in the 1950s was marked by an exploration of rhythmic arrangement of lines within geometrical compositions.
In 1957 Serpa was awarded the foreign travel prize at the VI National Salon of Modern Art in Rio de Janeiro and he spent two years travelling between Italy and Spain, which perhaps explains why he did not become associated with Neoconcretism in 1959.
Upon his return to Brazil, Serpa resumed his courses at the Museum of Modern Art in Rio and later participated in exhibitions that are now considered pivotal in the transition between constructivist-oriented trends and the return of figurative tendencies in Brazil such as Opinião 65, which placed artists from France and Brazil side by side, working loosely with tendencies such as New Figuration and Pop Art. During the 1960s Serpa began exploring parallel lines of aesthetic enquiry, including a strongly expressive and figurative mode. The Amazônica series shows the artist reaching a synthesis of these diverse modes of creative production. The constructivist influence returns, yet it is now “softened” by curved lines that recall a Pop and Op aesthetic combined with “tropical” colors, a sign that Serpa was in tune with the radical Tropicalist ideals that began to cause shockwaves in the Brazilian cultural milieu from the late 1960s onwards. The Brazilian themes are in this sense significant as they emphasize a proximity with the emerging idea of Tropicália: a Brazilian answer to international popular culture which had profound effect on the art, theatre, literature and, above all, music.
In this way, having held a fundamental role in the formation of many significant artists over the period, including Cesar and Hélio Oiticica, from the 1960, these very artists would have an effect on Serpa. The respect Serpa earned from his colleagues and students alike is perhaps best exemplified by artist Antonio Manuel, who acknowledged Serpa’s significance both in statements and art works produced in homage, such as his Clandestina newspaper which held the headline Painter Teaches God to Paint, after a priest’s comment at Serpa’s funeral service in 1973. Perhaps because of his early death, Serpa remains less known outside Brazil, yet in his home country his significance as both artist and educator remains unquestioned.
Grupo Frente ,Galerie Lelong & Co, New York ,Chelsea, New York, USA
2015
Serpa + Zalszupin ,Bergamin & Gomide ,Sao Paulo, Brazil
2011
Cut Construction: Brazilian Geometric Abstraction ,Galeria Raquel Arnaud ,Sao Paulo, Brazil
2008
Arte Brasileira no Acervo MAC USP ,Museu de Arte Contemporânea da Universidade de Sao Paulo ,Sao Paulo, Brazil
Ivan Serpa was a Brazilian artist who was born in 1923. Their work was featured in several exhibitions at key galleries and museums, including the Galerie Lelong & Co, New York and the Bergamin & Gomide. Ivan Serpa’s work has been offered at auction multiple times, with realized prices ranging from $715 USD to $230,500 USD, depending on the size and medium of the artwork. Since 2011 the record price for this artist at auction is $230,500 USD for Série Amazonica, N°27, sold at Phillips New York in 2011. Ivan Serpa has been featured in articles for the Art Nexus, the ArtDaily and the ArtDaily. The most recent article is Another Lygia Makes it to MET written by Alberto Barral for the Art Nexus in April 2017. The artist died in 1973.