“Las calles son nuestros pinceles, las plazas nuestras paletas… 

Vladímir Mayakovsky


Constructivismo

1915–1935

Las calles son nuestros pinceles, las plazas nuestras paletas… 

Vladímir Mayakovsky

El suprematismo estaba muy bien, pero ¿era útil para el pueblo ruso, en su mayoría analfabeto?.

La respuesta era evidente. Ni siquiera hoy en día entendemos de todo lo que querían decir esos místicos radicales experimentando con geometrías.

Lo que había que hacer es llevar el suprematismo a las masas y que el arte trascendiera la ideología política.

El constructivismo supuso una identidad visual para el comunismo soviético y tuvo como objetivo principal llevar el arte al pueblo rescatándolo de las élites.

Eso no significa en modo alguno el cese de la experimentación. Los constructivistas se centraron en todos los ámbitos creativos y exprerimentaron con todas las disciplinas, técnicas y nuevas tecnologías, además de continuar la experimentación geométrica suprematista.

Más que arte para ser mostrado en una galería burguesa, el constructivismo hizo arte para el pueblo mezclando todas las artes en un amalgama utópico de diseño, ingeniería, arquitectura, pintura, escultura…