Una revisión histórica y crítica del papel de los textiles en el desarrollo de la abstracción geométrica y de las jerarquías que han condicionado su reconocimiento artístico.
Introducción
La historia del arte moderno se ha construido, en gran medida, alrededor de disciplinas tradicionalmente consideradas autónomas: pintura, escultura y arquitectura. Esta clasificación, heredera de las jerarquías académicas europeas, relegó durante siglos otras formas de producción visual —entre ellas el tejido, el bordado, la cerámica y el diseño de objetos— a la categoría de artes aplicadas o artesanía.
Sin embargo, numerosas investigaciones recientes han cuestionado esa división. El desarrollo de la abstracción moderna no puede comprenderse plenamente sin considerar la contribución de las técnicas textiles, cuyos principios estructurales —repetición, ritmo, módulo, intersección, secuencia y organización del color— constituyen sistemas visuales de extraordinaria complejidad.
La trayectoria de Sophie Taeuber-Arp (1889–1943) ofrece uno de los ejemplos más reveladores de esta relación. Pintora, diseñadora textil, escultora, bailarina, docente, arquitecta de interiores y participante del movimiento dadaísta, Taeuber-Arp desarrolló una práctica artística que cuestionó las separaciones convencionales entre disciplinas.
Su importancia histórica no reside únicamente en haber trabajado con diversos materiales, sino en haber demostrado que el pensamiento abstracto podía surgir directamente de las operaciones técnicas y conceptuales del tejido.
Esta perspectiva invita a reconsiderar una pregunta fundamental: ¿fue el arte textil una manifestación secundaria de la modernidad o uno de los territorios desde los cuales se construyeron sus principales transformaciones formales?
1. Sophie Taeuber-Arp y los orígenes de la abstracción geométrica
Nacida en Davos, Suiza, en 1889, Sophie Taeuber-Arp recibió formación en artes aplicadas y técnicas textiles antes de desarrollar una producción que abarcaría pintura, escultura, danza, diseño y arquitectura.
Entre 1916 y 1929 ejerció como docente de diseño textil en la Escuela de Artes Aplicadas de Zúrich. Esta actividad no constituyó una ocupación marginal respecto de su investigación artística, sino uno de los fundamentos de su pensamiento visual.
En sus bordados y composiciones textiles de la década de 1910 aparecen estructuras basadas en cuadrados, rectángulos, líneas y relaciones cromáticas que anticipan preocupaciones centrales de la abstracción geométrica.
Una obra particularmente significativa es Cushion Panel (1916), realizada en lana sobre lienzo. Su organización mediante campos geométricos revela cómo la lógica del bordado podía producir composiciones abstractas sin depender de la representación de objetos reconocibles. La obra forma parte de los materiales estudiados por el Museum of Modern Art en la exposición Sophie Taeuber-Arp: Living Abstraction. <Cite refs={[“turn4search28″,”turn4search0”]}/>
Este aspecto resulta fundamental para comprender su posición dentro de las vanguardias.
En buena parte de la historiografía tradicional, la abstracción aparece explicada como un proceso de transformación gradual de la pintura figurativa. Los artistas habrían abandonado progresivamente la representación de la naturaleza hasta alcanzar un lenguaje visual independiente de ella.
La experiencia de Taeuber-Arp permite considerar una trayectoria diferente.
En el tejido y el bordado, la construcción geométrica no necesariamente deriva de la eliminación de la figura. Puede surgir de las condiciones estructurales del propio procedimiento.
Por ello, el paso del textil a la pintura no debe interpretarse como una evolución desde una disciplina menor hacia otra superior. Se trata, más bien, de la circulación de una investigación formal entre distintos soportes.
Esta interpretación permite situar el trabajo textil dentro de la historia de la abstracción como una fuente de conocimiento visual, y no simplemente como un antecedente decorativo.
2. La estructura del tejido como sistema de pensamiento
Para comprender la relación entre textiles y abstracción resulta necesario examinar las características técnicas del tejido.
Un tejido de telar se produce mediante el entrecruzamiento de dos conjuntos de hilos: la urdimbre, dispuesta longitudinalmente, y la trama, que atraviesa esa estructura.
El resultado constituye un sistema organizado mediante relaciones entre elementos discretos.
Cada intersección participa en la construcción de una totalidad material y visual.
Desde una perspectiva formal, el tejido permite investigar diversos principios:
- Módulo: una unidad estructural que puede repetirse y modificarse.
- Ritmo: la organización secuencial de elementos semejantes o contrastantes.
- Retícula: una estructura que articula relaciones horizontales y verticales.
- Color: un fenómeno condicionado por la distribución, proximidad y superposición de hilos.
- Textura: una propiedad material que participa simultáneamente en la percepción visual y táctil.
- Repetición y variación: operaciones capaces de generar complejidad a partir de estructuras relativamente simples.
Estos principios también aparecen en numerosos movimientos abstractos del siglo XX.
Sin embargo, es importante establecer una distinción: aunque la pintura y el tejido puedan compartir determinadas estructuras geométricas, no producen necesariamente las mismas experiencias.
En una pintura, la retícula puede funcionar como una organización visual aplicada sobre una superficie.
En el tejido, esa misma organización puede constituir simultáneamente la estructura física del objeto.
En otras palabras, el tejido no siempre representa una estructura geométrica: frecuentemente es esa estructura.
Esta distinción posee implicaciones artísticas importantes.
La superficie textil no es un soporte pasivo. Su materialidad participa directamente en la generación de formas, ritmos y relaciones espaciales.
La investigación publicada por el Metropolitan Museum of Art en Weaving Abstraction in Ancient and Modern Art profundiza precisamente en estas conexiones entre técnicas textiles históricas y lenguajes abstractos modernos. <Cite ref=”turn6view7″/>
Desde esta perspectiva, el tejido puede entenderse como una forma de pensamiento material: un procedimiento en el cual concepción y ejecución se encuentran estrechamente relacionadas.
3. Arte y artesanía: una jerarquía histórica en discusión
Uno de los problemas centrales para estudiar el arte textil es la persistencia de una jerarquía que distingue entre bellas artes y artes aplicadas.
Esta clasificación ha otorgado tradicionalmente mayor prestigio a las obras concebidas para la contemplación estética que a los objetos asociados con funciones domésticas, corporales o utilitarias.
La pintura y la escultura fueron progresivamente reconocidas como expresiones privilegiadas de la individualidad artística, mientras que el bordado, el tejido y otras prácticas materiales quedaron frecuentemente vinculados al trabajo manual.
La división no fue únicamente estética.
También estuvo relacionada con las estructuras sociales de género.
Durante largos períodos, determinadas técnicas textiles fueron identificadas con actividades femeninas, circunstancia que contribuyó a su exclusión de numerosos relatos institucionales del arte moderno.
El caso de Taeuber-Arp demuestra las consecuencias de esta clasificación.
Su producción fue durante décadas reconocida de manera fragmentaria. Mientras sus pinturas abstractas podían incorporarse con relativa facilidad a las narrativas modernistas, sus bordados, objetos, marionetas y diseños de interiores resultaban más difíciles de situar dentro de las categorías museísticas tradicionales.
No obstante, esas manifestaciones formaban parte de una misma investigación.
La exposición Sophie Taeuber-Arp: Living Abstraction, presentada en Kunstmuseum Basel, Tate Modern y MoMA entre 2021 y 2022, reunió aproximadamente 300 obras de distintas disciplinas y permitió reconsiderar la amplitud de su aportación. <Cite refs={[“turn4search3″,”turn6view1”]}/>
Esta revisión evidencia que la historia del arte no depende solamente de las obras producidas, sino también de los criterios mediante los cuales las instituciones seleccionan, clasifican y legitiman determinadas prácticas.
La recuperación de las artistas textiles obliga, por tanto, a revisar no solo un conjunto de nombres históricamente subestimados, sino los propios instrumentos utilizados para escribir la historia del arte.
4. De la superficie textil al espacio arquitectónico
La práctica de Taeuber-Arp demuestra que las investigaciones desarrolladas sobre pequeñas superficies textiles podían trasladarse a dimensiones arquitectónicas.
Uno de sus proyectos más importantes fue la intervención del complejo de entretenimiento Aubette, en Estrasburgo, realizada durante la década de 1920 en colaboración con Jean (Hans) Arp y Theo van Doesburg.
El proyecto integró pintura mural, diseño interior, arquitectura y composición geométrica.
La relación entre sus bordados anteriores y sus posteriores propuestas espaciales permite identificar una continuidad formal: la organización de superficies mediante divisiones geométricas, secuencias cromáticas y relaciones entre planos.
Sin embargo, el traslado a la arquitectura transformó significativamente las condiciones de percepción.
Una composición geométrica observada sobre una superficie textil puede contemplarse desde una posición relativamente estable.
Cuando esa organización se incorpora a paredes, techos y espacios interiores, el espectador comienza a experimentar la composición mediante el desplazamiento corporal.
La abstracción deja de estar limitada a un objeto y se convierte en una condición del espacio.
La documentación del MoMA identifica el Aubette como una de las intervenciones arquitectónicas fundamentales de Taeuber-Arp y de su colaboración con las vanguardias europeas. <Cite ref=”turn4search13″/>
Este desplazamiento entre escalas permite reconocer una característica esencial de la producción interdisciplinaria: un mismo principio formal puede experimentar transformaciones profundas al cambiar de material, dimensión o función.
La continuidad artística no implica repetición mecánica.
Una estructura geométrica puede conservar determinadas relaciones internas y, al mismo tiempo, generar experiencias completamente diferentes cuando pasa del tejido a la pintura o del objeto al espacio arquitectónico.
5. Anni Albers y el tejido como investigación autónoma
La importancia del textil en la abstracción moderna no puede analizarse exclusivamente a través de Sophie Taeuber-Arp.
Otra figura indispensable es Anni Albers (1899–1994), cuya trayectoria permite comprender el tejido como un campo autónomo de experimentación artística.
Albers estudió en la Bauhaus, donde desarrolló una investigación que vinculaba estructura textil, color, materiales y diseño moderno.
Su formación tuvo lugar en un contexto institucional contradictorio.
Aunque la Bauhaus defendía la integración entre arte, artesanía y tecnología, muchas estudiantes fueron orientadas hacia el taller de tejido, reproduciendo parcialmente las jerarquías de género existentes.
Albers transformó ese espacio en un laboratorio de investigación material y formal.
Su trabajo incluyó tejidos funcionales, experimentaciones industriales y composiciones textiles concebidas fundamentalmente por sus cualidades visuales.
El MoMA identifica su práctica como una contribución decisiva para replantear las fronteras entre arte, diseño y producción textil. <Cite ref=”turn4search8″/>
En sus composiciones, los patrones geométricos emergen de relaciones entre hilos, densidades, tensiones y variaciones materiales.
Estas operaciones permiten comprender la abstracción como resultado de un proceso constructivo.
La importancia histórica de Albers recibió una renovada atención con la retrospectiva presentada en Tate Modern entre 2018 y 2019.
La historiadora del arte Briony Fer, de University College London, participó en la investigación curatorial que permitió reconsiderar la posición del tejido dentro del modernismo.
Su trabajo subrayó que la exclusión histórica de Albers respondía tanto a su condición de mujer como a la clasificación de su medio artístico como artesanía. <Cite ref=”turn6view4″/>
Las trayectorias de Taeuber-Arp y Albers muestran, por caminos distintos, que el arte textil no debe entenderse únicamente como una práctica que incorporó elementos de la abstracción pictórica.
También fue un territorio desde el cual se desarrollaron investigaciones que contribuyeron a transformar el pensamiento abstracto moderno.
6. Una historia más amplia: los textiles antiguos y la abstracción
Una revisión crítica del papel de los textiles exige ampliar el análisis más allá de las vanguardias europeas.
Las estructuras geométricas, los sistemas modulares y las composiciones abstractas estaban presentes en numerosas tradiciones textiles mucho antes del surgimiento del modernismo occidental.
Las culturas andinas, por ejemplo, desarrollaron complejos procedimientos textiles que integraban conocimientos técnicos, organización visual, significados simbólicos y funciones sociales.
Estas producciones no pueden reducirse a antecedentes formales de las obras modernas.
Constituyen tradiciones artísticas con desarrollos históricos, conocimientos materiales y contextos culturales propios.
El Metropolitan Museum of Art abordó estas relaciones mediante la exposición y publicación Weaving Abstraction in Ancient and Modern Art, de Iria Candela y Joanne Pillsbury.
El estudio examinó las posibilidades expresivas del tejido a través de obras de diferentes períodos y contextos culturales, prestando especial atención a la relación entre las tradiciones andinas y determinadas investigaciones modernas. <Cite ref=”turn6view7″/>
La relación de Anni Albers con los textiles americanos constituye un ejemplo relevante.
La artista estudió fragmentos textiles antiguos y sus procedimientos de construcción, utilizando ese conocimiento en sus investigaciones sobre estructura y abstracción.
No obstante, resulta necesario evitar una interpretación según la cual esas tradiciones adquieren importancia únicamente cuando son incorporadas al arte moderno europeo.
Sus aportaciones deben reconocerse por sus propios valores históricos, artísticos y tecnológicos.
Este cambio de perspectiva permite cuestionar los relatos que presentan la abstracción como una invención exclusivamente occidental y circunscrita al siglo XX.
7. La multidisciplinariedad como método de investigación artística
La trayectoria de Taeuber-Arp también plantea una cuestión relacionada con la especialización.
En el discurso profesional, el artista suele ser identificado mediante una categoría: pintor, escultor, fotógrafo, ceramista, diseñador o artista textil.
Estas denominaciones cumplen funciones descriptivas, pero pueden resultar insuficientes para comprender prácticas que se desarrollan entre diferentes disciplinas.
En este sentido, conviene distinguir entre la acumulación de técnicas y la investigación interdisciplinaria.
Trabajar con numerosos materiales no constituye, por sí mismo, una propuesta artística coherente.
La interdisciplinariedad adquiere relevancia cuando el intercambio entre procedimientos produce nuevas relaciones conceptuales, técnicas o perceptivas.
El caso de Taeuber-Arp permite identificar algunas de esas relaciones.
La organización modular del tejido podía trasladarse a la pintura; la composición geométrica podía transformarse en diseño arquitectónico; y el interés por el movimiento podía desarrollarse mediante la danza, las marionetas y la construcción de objetos.
Estas actividades no necesariamente constituían manifestaciones independientes.
Podían formar parte de una investigación sobre las posibilidades de la forma, el color, el cuerpo y el espacio.
Esta comprensión cuestiona la idea de que la identidad artística debe establecerse mediante la fidelidad permanente a un solo medio.
También permite distinguir entre especialización técnica y profundidad intelectual.
Un artista puede concentrarse en una única disciplina durante toda su trayectoria o desarrollar investigaciones mediante diversos procedimientos.
En ambos casos, la importancia de su producción dependerá de la complejidad de las preguntas que plantea y de la manera en que sus decisiones materiales y formales contribuyen a desarrollarlas.
8. El reconocimiento contemporáneo del arte textil
Durante las últimas décadas, numerosas instituciones han revisado el lugar de los textiles en sus colecciones, exposiciones e investigaciones.
Uno de los proyectos más significativos ha sido Woven Histories: Textiles and Modern Abstraction, organizado por la National Gallery of Art de Washington en colaboración con importantes museos internacionales.
La exposición reunió aproximadamente 160 obras en su presentación de Washington y examinó las relaciones entre tejidos, pintura, escultura, diseño, moda y prácticas contemporáneas.
Su recorrido incluyó artistas como Sophie Taeuber-Arp, Sonia Delaunay, Hannah Höch, Anni Albers, Rosemarie Trockel e Igshaan Adams.
El proyecto también abordó cuestiones vinculadas con el trabajo, la identidad, las desigualdades sociales y las transformaciones de la producción textil. <Cite refs={[“turn6view3″,”turn6view2”]}/>
La relevancia de esta exposición no reside únicamente en incorporar obras textiles al espacio museístico.
Su contribución consiste en proponer una interpretación de la modernidad en la cual el tejido aparece estrechamente relacionado con los procesos culturales, tecnológicos y políticos que transformaron el arte durante el último siglo.
Esta perspectiva abre posibilidades para estudiar prácticas textiles contemporáneas que incorporan materiales tradicionales e industriales, procesos manuales y tecnológicos, y preocupaciones relacionadas con el cuerpo, la memoria, la identidad y el medioambiente.
También invita a cuestionar la persistencia de términos como fiber art, textile art, craft y fine art, cuyas diferencias responden tanto a características materiales como a convenciones históricas e institucionales.
Las categorías pueden ser útiles para describir procedimientos.
El problema aparece cuando se convierten en jerarquías que determinan anticipadamente el valor artístico de una obra.
9. Materialidad, conocimiento y experiencia estética
El análisis de las prácticas textiles permite formular una reflexión filosófica sobre la relación entre materia y pensamiento.
En determinadas concepciones tradicionales del arte, la idea aparece como una entidad previa que posteriormente se materializa mediante una técnica.
Sin embargo, numerosos procedimientos textiles demuestran que la experimentación con materiales también puede producir conocimiento durante el proceso de creación.
La resistencia de una fibra, la tensión de un hilo, la densidad de una superficie o las posibilidades de una estructura tejida pueden transformar las decisiones iniciales del artista.
El conocimiento no se encuentra exclusivamente en una intención anterior a la ejecución.
También emerge del contacto entre el cuerpo, la herramienta y la materia.
Desde esta perspectiva, las técnicas textiles constituyen procesos de investigación en los cuales intervienen simultáneamente percepción, experiencia física, memoria técnica y organización conceptual.
La materialidad deja de ser un medio subordinado a la expresión de una idea.
Se convierte en un participante activo de su desarrollo.
Esto permite reconsiderar la importancia de las prácticas manuales en un contexto artístico cada vez más relacionado con procesos digitales y tecnologías automatizadas.
Las operaciones de repetir, entrelazar, anudar, cortar, reparar o recomponer pueden entenderse como métodos de exploración estructural y conceptual, además de procedimientos técnicos.
No obstante, sería igualmente limitado atribuir al trabajo manual una superioridad intrínseca sobre los procesos tecnológicos.
La cuestión fundamental no reside en elegir entre lo manual y lo digital, sino en comprender qué conocimientos, posibilidades y experiencias produce cada procedimiento.
Conclusión: hacia una historia del arte sin jerarquías materiales
Sophie Taeuber-Arp representa una figura fundamental para reconsiderar las relaciones entre arte, artesanía y diseño en la modernidad.
Su trayectoria demuestra que las investigaciones textiles no fueron necesariamente actividades secundarias frente a la pintura y la escultura.
Por el contrario, proporcionaron estructuras formales y conocimientos materiales que participaron activamente en el desarrollo de la abstracción geométrica.
El estudio de su producción también revela los límites de una historiografía que durante décadas privilegió determinadas disciplinas, relegó el trabajo de numerosas mujeres y estableció separaciones rígidas entre objetos funcionales y obras destinadas a la contemplación.
Las investigaciones dedicadas a Taeuber-Arp, Anni Albers y las tradiciones textiles de diferentes culturas permiten reconsiderar esas categorías.
La abstracción moderna puede estudiarse no solamente como una transformación de la representación pictórica, sino también como el resultado de conocimientos estructurales desarrollados mediante el tejido, el bordado, el diseño y otras prácticas materiales.
Para los artistas visuales contemporáneos, esta revisión posee importantes implicaciones.
La profundidad de una investigación artística no depende de la pertenencia exclusiva a una disciplina, del prestigio histórico de un material ni de su clasificación institucional.
Depende de las relaciones que la obra establece entre pensamiento, procedimiento, forma, materia y experiencia.
Reconocer esta complejidad no significa eliminar las diferencias entre pintura, escultura, textiles o diseño.
Significa comprender que sus fronteras son históricas y permeables, y que algunas de las transformaciones más importantes del arte han surgido precisamente de los intercambios entre ellas.
El legado de Sophie Taeuber-Arp permite, finalmente, plantear una reconsideración esencial: los textiles no ocupan un lugar periférico en la historia de la abstracción; forman parte de sus fundamentos materiales, formales e intelectuales.
Referencias bibliográficas y fuentes de investigación
- Umland, Anne, y Walburga Krupp, eds. (2021). Sophie Taeuber-Arp: Living Abstraction. The Museum of Modern Art, Nueva York. Catálogo y documentación de la exposición.
- Umland, Anne, y Walburga Krupp (2021). “Sophie Taeuber-Arp: An Introduction”. MoMA Magazine. Artículo.
- Taeuber-Arp, Sophie (1922). Bemerkungen über den Unterricht im ornamentalen Entwerfen [Observaciones sobre la enseñanza del diseño ornamental]. Véase la documentación sobre su traducción e interpretación en Glasgow School of Art.
- Candela, Iria, y Joanne Pillsbury (2023). Weaving Abstraction in Ancient and Modern Art. The Metropolitan Museum of Art, Nueva York. Publicación académica.
- National Gallery of Art (2024). Woven Histories: Textiles and Modern Abstraction. Washington, D. C. Información curatorial.
- Museum of Modern Art (2025). Woven Histories: Textiles and Modern Abstraction. Nueva York. Exposición.
- University College London (2022). “Changing Public Perceptions of Textiles in Modern Art Museums”. Investigación sobre la contribución de Briony Fer al estudio de Anni Albers. Estudio académico.
- Museum of Modern Art. Anni Albers. Biografía, colección e investigación sobre su producción artística. Archivo del artista.





