Los Sentidos Entrelazados: Sinestesia, Arte y la Ciencia de Richard E. Cytowic
¿Qué es la sinestesia?
La sinestesia es la experiencia física involuntaria de una asociación entre modalidades sensoriales distintas. Es decir, la estimulación de un sentido provoca de manera consistente una percepción en uno o más sentidos diferentes. PhilPapers El término proviene del griego: syn (unión) y aisthesis (percepción). Un sinestésico puede escuchar una nota musical y simultáneamente ver un color, sentir una textura en los dedos al probar un alimento, o percibir que el miércoles tiene el color índigo.
No es un trastorno, sino un rasgo neurológico —como el oído perfecto— que crea acoplamientos sensoriales vívidos. Un sinestésico podría escuchar una voz y al mismo tiempo verla como un color o una forma, saborear su distintivo matiz, o sentirla como un toque físico. MIT Press
Su fenomenología la distingue claramente de la metáfora, los tropos literarios, el simbolismo sonoro y los artificios artísticos deliberados que a veces usan el término “sinestesia” para describir sus uniones multisensoriales. PhilPapers
Richard E. Cytowic: El científico que devolvió la sinestesia a la ciencia
Richard E. Cytowic es un neurólogo y autor estadounidense que reavivó el interés por la sinestesia en la década de 1980 y la devolvió a la ciencia convencional. En 1989, publicó un texto pionero, Synesthesia: A Union of the Senses, seguido de una exploración popular del tema en 1993, The Man Who Tasted Shapes. Wikipedia
Cytowic es Profesor Clínico de Neurología en la Universidad George Washington. Redescubrió la sinestesia hace cuarenta años y la devolvió a la ciencia convencional. ResearchGate Su trabajo ha sido objeto de dos documentales de la BBC: Orange Sherbert Kisses (1994) y Derek Tastes of Earwax (2014), y su vídeo de TED, “What Color is Tuesday? Exploring Synesthesia”, ha superado 1,8 millones de visualizaciones.
Sus investigaciones fundamentales
La contribución académica de Cytowic abarca décadas. Su artículo seminal “Synesthesia: Phenomenology and Neuropsychology” (1995) estableció el marco científico para diagnosticar y estudiar el fenómeno. En él identificó una constelación demográfica y cognitiva inesperada que coexiste con la sinestesia: predominan las mujeres y los zurdos, el rasgo es familiar, la memoria es superior mientras que las matemáticas y la navegación espacial se ven afectadas. La sinestesia parece ser una función del hemisferio izquierdo que no es cortical en el sentido convencional, y el hipocampo es crítico para su experiencia. PhilPapers
En 2009, junto al neurocientífico David Eagleman, publicó Wednesday Is Indigo Blue: Discovering the Brain of Synesthesia, ganador de la Medalla Montaigne 2011. En él explican la neurociencia y la genética detrás de las experiencias multisensoriales de la sinestesia, y sostienen que la percepción ya es multisensorial en todos los seres humanos, aunque para la mayoría sus múltiples dimensiones existen más allá del alcance de la conciencia. La realidad, señalan, es más subjetiva de lo que la mayoría de la gente reconoce. MIT Press
Porque la sinestesia contradecía la teoría existente, Cytowic pasó veinte años persuadiendo a sus colegas de que era un fenómeno cerebral real e importante, y no una mera curiosidad. Hoy, científicos en quince países están explorando la sinestesia y cómo está cambiando la visión tradicional del funcionamiento cerebral. PenguinRandomhouse.com
Uno de sus hallazgos más provocadores tiene que ver con la creatividad. Cytowic ha sugerido que la sinestesia podría expresarse en partes no sensoriales del cerebro —como la memoria, la planificación y el razonamiento moral—, amplificando la creatividad en relación con esos dominios. Asimismo, la mayor comunicación entre regiones cerebrales podría expresarse de forma difusa, resultando en un talento generalizado para conectar temas aparentemente no relacionados. Wikipedia
La sinestesia y los artistas: cuando los sentidos se convierten en arte
La conexión entre la sinestesia y la creatividad ha fascinado desde hace tiempo tanto a científicos como a artistas. Muchos creadores famosos han reportado experiencias sinestésicas: el pintor David Hockney describía ver las notas musicales como colores; el músico Pharrell Williams habla de los acordes como texturas relucientes; el poeta Arthur Rimbaud escribió célebremente sobre las vocales como colores. Science News Today
Wassily Kandinsky: el pintor que escuchaba colores
La sinestesia, esa rara condición neurológica en la que dos sentidos quedan interconectados, puede haber inspirado a Vasily Kandinsky a dedicarse a la pintura. Guggenheim Museums Kandinsky experimentaba una forma de sinestesia conocida como cromatestesia, en la que los sonidos evocaban colores y formas en su mente. Creía que ciertos colores correspondían a determinados instrumentos musicales, y estas asociaciones sinestésicas influyeron profundamente en su enfoque de la pintura abstracta. Sus obras buscaban con frecuencia representar visualmente la música y las emociones que esta evocaba. Juanmoisesdelaserna
No es casual que sus pinturas lleven títulos como Composición, Improvisación o Impresión, todos tomados del lenguaje musical. La relación entre pintores y músicos —como la de Kandinsky con Arnold Schönberg— fue central en el desarrollo de la pintura sinestésica a principios del siglo XX. Dialnet
Sin embargo, existe debate sobre si Kandinsky fue realmente un sinestésico en el sentido neurológico. El propio artista declaró que sus correspondencias entre colores y timbres musicales no tenían una base “científica”, sino que se fundaban en una combinación de sus propias sensaciones, los prejuicios culturales imperantes y el misticismo. Wikipedia
Franz Liszt: el director que pedía “más rosa”
El compositor Franz Liszt exigía célebremente a su orquesta que tocara “más rosa” o “menos verde”, dejando perplejos a los músicos pero insinuando un mundo sensorial invisible para ellos. Science News Today Liszt era un sinestésico auditivo-audiovisual, alguien que asociaba colores con ciertos sonidos, y poseía la cualidad singular de poder visualizar la música. Infosalus
Vladimir Nabokov: letras de colores equivocados
El famoso sinestésico Vladimir Nabokov insistía desde niño en que los colores de las letras en sus bloques de madera estaban “todos mal”. Su madre entendió perfectamente lo que quería decir porque ella también tenía sinestesia. El hijo de Nabokov, Dmitri, también es sinestésico, lo que ilustra cómo la sinestesia corre en las familias. MIT Press
Pharrell Williams: ver la música en colores
El músico y productor estadounidense Pharrell Williams ha hablado abiertamente sobre su sinestesia audio-visual. Williams ve colores cuando escucha música, y atribuye parte de su éxito como productor a su capacidad sinestésica para visualizar y manipular el sonido. Juanmoisesdelaserna
Otros creadores sinestésicos confirmados o probables
Entre los creadores sinestésicos, confirmados o probables, figuran los escritores Vladimir Nabokov y Joanne Harris; pintores como Vincent Van Gogh, Wassily Kandinsky o David Hockney; músicos como Nikolai Rimsky-Korsakov, Leonard Bernstein, Duke Ellington, Stevie Wonder, Billy Joel o Pharrell Williams; científicos como Richard Feynman o Nikola Tesla; y actores como Geoffrey Rush o Marilyn Monroe. Oftalvist
Por qué la sinestesia alimenta la creatividad
Una posibilidad es que, al vincular los sentidos de maneras inusuales, el cerebro sinestésico fomenta el pensamiento metafórico y las asociaciones novedosas. Donde otros ven una frontera, los sinestésicos experimentan un puente. Esta flexibilidad cognitiva puede ayudar a explicar su frecuente presencia en los círculos artísticos y musicales. Los neurocientíficos también señalan que los sinestésicos sobresalen con frecuencia en tareas de memoria, ya que asociar colores, formas o personalidades con información abstracta les proporciona pistas adicionales para el recuerdo. Science News Today
Cytowic va más lejos: en sus primeras investigaciones y en Synesthesia: A Union of the Senses, considera la aparente frecuencia del rasgo entre los artistas, y la naturaleza subjetiva e ilusoria de lo que tomamos por realidad objetiva, particularmente en el ámbito visual. ResearchGate
La prevalencia: más común de lo que pensamos
Un dato que ha sorprendido a la comunidad científica desde las investigaciones de Cytowic es la prevalencia del fenómeno. Una de cada veintitrés personas lleva los genes de la sinestesia. Su manifestación más frecuente es ver los días de la semana en colores, seguida de percibir letras, números y signos de puntuación en distintos tonos aunque estén impresos en negro. Otras manifestaciones incluyen saborear los alimentos en formas, ver la música en colores en movimiento y ubicar los números y otras secuencias de manera espacial. MIT Press
Cytowic ve hoy la sinestesia como un espectro —un término paraguas que cubre cinco grupos de acoplamientos que pueden ocurrir por varias vías. Y, sinestésico o no, cada cerebro filtra de manera única lo que percibe: la perspectiva de cada individuo sobre el mundo es profundamente subjetiva. MIT Press
Una ventana al cerebro humano
La sinestesia no es una rareza exótica ni un artificio poético. Es, como argumenta Cytowic a lo largo de cuatro décadas de investigación, una ventana privilegiada al funcionamiento del cerebro. Ofrece un estudio único de una condición que ha desconcertado a los científicos durante más de doscientos años, y cuya investigación demuestra que se trata de un fenómeno basado en el cerebro —perceptivo, no imaginario. Springer
El legado de Cytowic es haber convertido algo que parecía imposible —que alguien pudiera literalmente saborear formas o escuchar colores— en uno de los campos más fecundos de la neurociencia contemporánea. Y al hacerlo, nos recuerda que la realidad que percibimos no es el mundo tal como es, sino el mundo tal como cada cerebro, único e irrepetible, lo construye.
Obras académicas de referencia de Richard E. Cytowic (MIT Press): Synesthesia: A Union of the Senses (1989/2002); The Man Who Tasted Shapes (1993); Wednesday Is Indigo Blue: Discovering the Brain of Synesthesia (con David Eagleman, 2009, ganador de la Medalla Montaigne 2011); Synesthesia (2018); Your Stone Age Brain in the Screen Age (2024).




