Performance Art Su Crónica Artística
El arte de performance surgió como una ruptura radical en el tejido de la estética tradicional, una declaración viviente de que el arte no necesita ser estático, precioso o confinado a las paredes de una galería. Es arte que respira, sangra y se desvanece—existiendo plenamente solo en el presente efímero, en el espacio cargado entre artista y testigo.
Orígenes y Primeras Provocaciones
Las semillas se plantaron a principios del siglo veinte, cuando los futuristas asaltaron los teatros italianos con sus serate, veladas de caos calculado diseñadas para provocar a las audiencias burguesas hasta la apoplejía. Marinetti y sus compatriotas lanzaban insultos y manifiestos con igual fervor, transformando el escenario en un campo de batalla donde el arte confrontaba la complacencia.
Los dadaístas en el Cabaret Voltaire de Zúrich continuaron este asalto a la convención durante la Primera Guerra Mundial. Hugo Ball apareció en su traje cubista—un ensamblaje imponente de cilindros de cartón que lo hacían apenas humano—recitando su poema sonoro sin sentido Karawane. Aquí estaba el arte despojado de la tiranía del significado, reducido a puro gesto sónico, el cuerpo del artista convirtiéndose tanto en instrumento como en obra de arte.
El Cuerpo como Lienzo y Declaración
Para la década de 1960, el arte de performance cristalizó en algo reconocible pero indefinible. El cuerpo mismo se convirtió en el medio principal—vulnerable, político e irreductiblemente presente. Cut Piece (1964) de Yoko Ono colocó a la artista en un escenario, invitando a miembros de la audiencia a acercarse con tijeras y cortar pedazos de su ropa. Cada corte revelaba no solo tela sino dinámicas de poder, voyerismo, género y la violencia que acecha bajo la interacción social.
Marina Abramović se adentró más en territorios de resistencia y riesgo. En Rhythm 0 (1974), permaneció pasiva durante seis horas junto a una mesa con setenta y dos objetos—rosas, perfume, una pistola cargada—instruyendo a los visitantes a usarlos en su cuerpo como quisieran. La performance se convirtió en un experimento aterrador sobre la naturaleza humana, demostrando cuán rápidamente se disuelve la civilidad cuando la responsabilidad desaparece.
Ritual, Identidad y el Cuerpo Político
El arte de performance se convirtió en un recipiente para explorar la identidad cuando otras formas parecían inadecuadas. Ana Mendieta presionaba su cuerpo en tierra y arena, creando siluetas llenas de sangre, fuego y flores—Siluetas efímeras que hablaban del desplazamiento, la pertenencia y la relación del cuerpo femenino con el paisaje y la violencia.
Joseph Beuys transformó sus performances en rituales chamánicos. En I Like America and America Likes Me (1974), pasó tres días enjaulado con un coyote salvaje, envuelto en fieltro, representando una ceremonia misteriosa de reconciliación entre humano y animal, colonizador y tierra colonizada. Sus performances llevaban el residuo de la mitología personal—su supuesto rescate por tártaros durante la guerra—fuera factual o no, esta narrativa se volvió inseparable de la obra.
Interior Scroll (1975) de Carolee Schneemann confrontó la incomodidad del mundo del arte con el cuerpo femenino. De pie y desnuda, extrajo lentamente un rollo de papel enrollado de su vagina y leyó de él—un texto sobre el rechazo de la experiencia corporal de las mujeres en el discurso artístico. La performance fue prueba visceral de que los cuerpos de las mujeres podían ser sujetos, no meramente objetos, de investigación artística.
Confrontando Sistemas y Estructuras
Shoot (1971) de Chris Burden duró meros segundos: en una galería de California, un amigo le disparó en el brazo con un rifle calibre .22. La documentación—fotografías, la herida vendada del artista—se volvió más conocida que el acto mismo, planteando preguntas sobre la violencia como espectáculo, los límites del arte y la mercantilización de la experiencia extrema.
Tehching Hsieh creó performances de duración casi incomprensible. Para Time Clock Piece (1980-1981), fichó un reloj cada hora durante un año entero, permaneciendo en su estudio, su cabello creciendo salvajemente en fotografías de lapso de tiempo que documentaban cada fichada. Estas performances de un año exploraban el confinamiento, la disciplina y el paso del tiempo con intensidad monástica.
Lo Relacional y lo Íntimo
En la década de 1990, artistas como Tino Sehgal crearon performances que no dejaban rastro material—sin fotografías, sin videos, sin objetos. Bailarines y performers entrenados representaban encuentros guionizados pero improvisados con visitantes del museo, transformando la galería en un espacio de puro intercambio humano. Estas “situaciones construidas” existían solo en la memoria y la experiencia vivida.
Tania Bruguera desarrolló el “Arte de Conducta”, enfatizando la capacidad del arte para afectar el comportamiento y las relaciones sociales. Sus performances a menudo colocaban a las audiencias en situaciones políticas incómodas, haciéndolas participantes cómplices en lugar de observadores pasivos.
La Documentación y sus Descontentos
El arte de performance vive en paradoja: ocurre una vez, irrepetible, pero lo conocemos a través de fotografías, videos y testimonios. Esta documentación se convierte en una especie de fantasma, evidencia de una ausencia. Vemos el rostro exhausto de Abramović, la herida de Burden, la ropa hecha jirones de Ono—pero no estuvimos allí. No respiramos ese aire ni sentimos esa tensión.
Algunos artistas abrazan esta vida secundaria; otros la resisten. La fotografía de una performance nunca es la performance, pero moldea cómo la obra viaja a través del tiempo y entra en la historia del arte.
Legado y Práctica Viva
La influencia del arte de performance permea la práctica contemporánea. Abrió puertas para la estética relacional, el arte de práctica social y la crítica institucional. Demostró que el arte podía ser gesto, duración, presencia—que el cuerpo del artista podía ser tanto medio como mensaje.
Los practicantes actuales continúan explorando la presencia y lo vivo en nuestra era hipermediada. ¿Cómo funciona la performance cuando todo se graba, se transmite, se vuelve viral? Los artistas lidian con las economías de la atención, la vigilancia y la mediación de la pantalla en la experiencia, encontrando nuevas urgencias en lo vivo y lo efímero.
El Acto de Desvanecimiento
El arte de performance permanece obstinadamente anti-mercancía en un mundo obsesionado con la posesión. No puedes poseerlo, solo presenciarlo o perderlo por completo. Insiste en la primacía del momento, en los cuerpos en el espacio, en el ahora irrepetible. En una era de reproducción infinita y persistencia digital, la desaparición del arte de performance se convierte en su gesto más radical—un recordatorio de que algunas experiencias se niegan a ser capturadas, archivadas o vendidas.
El Performance Art es una manifestación artística efímera que usa el cuerpo, el tiempo y el espacio como medio, rompiendo con la idea tradicional del objeto de arte para centrarse en la acción, la experiencia y la crítica social, conceptual, política y ritual, con pioneros como Marina Abramović y siendo una crítica a la representación y un arte de “aquí y ahora” que explora la vida misma, no solo una representación de ella.
Características Clave del Performance Art
- Efímero y Temporal: A diferencia de una pintura, es un evento único, un “aquí y ahora” que no se puede poseer como un objeto.
- Cuerpo como Soporte: El artista utiliza su propio cuerpo como herramienta principal de expresión, un lugar de enunciación.
- Acción y Experiencia: Se enfoca en la acción corporal y conceptual, creando una experiencia directa para el espectador, no solo una contemplación.
- Crítica y Provocación: Cuestiona las normas sociales, políticas y artísticas, buscando subvertir la realidad y la performatividad de la vida cotidiana.
- Multidisciplinario: Integra elementos visuales, conceptuales, teatrales y rituales, aunque no depende de la intermediación de otros elementos como la danza.
- Anti-Arte: Puede ser considerado “antiarte” si el arte se define solo como objeto, desafiando la mercantilización y los sistemas de representación establecidos.
Orígenes e Influencias
- Vanguardias: Antecedentes en las vanguardias (Futurismo) que buscaban borrar límites entre arte y vida, provocando al público.
- Post-Guerra: Surgió con fuerza tras las guerras mundiales, respondiendo a nuevas realidades políticas y sociales.
- Pioneros: Artistas como Yves Klein, Joseph Beuys, Carolee Schneemann y Marina Abramović son figuras clave.
Es arte que sabe que morirá, y representa esa muerte como su acto final y desafiante.


