En el mundo del arte, las formas modernas y contemporáneas son en gran medida variables. Debido a que, las personas a menudo usan el término “moderno”, para describir una forma de arte de los últimos tiempos, cuando en realidad, esta forma de arte se considera contemporánea.

El arte moderno y contemporáneo, nace en 2 períodos diferentes. El arte moderno, inició en la década de 1880 y se prolongó hasta la década de 1960. Por su parte, el arte contemporáneo, se desarrolló después de la década de 1960 y es el que se mantiene hasta el presente.

Arte moderno

El arte moderno, se caracteriza por poseer un estilo único, ya que es el reflejo tanto del mundo exterior e interior  del ser humano. El cual se  centró en el surrealismo, en lugar de la vida representada según la percepción de la iglesia o de la sociedad.

El arte moderno tiene como precursores a los artistas Van Gogh y Manet, en la década de 1880, pues dieron un nuevo giro a la forma de expresión artística, que se realizaba hasta ese entonces e hicieron hincapié en la representación subjetiva de los sujetos en lugar de centrarse en el realismo que prevalecía antes de la década.

Algunas de sus manifestaciones, es el cubismo analítico (1908 a 1914), el cual se centralizó en la composición de imágenes basadas en el estudio del espacio, la perspectiva y la transposición de los volúmenes a la bidimensionalidad de la tela lo que desplazó la expresión personal del artista, por el concepto, aspecto que Apollinaire, profundizó: “lo que diferencia al cubismo de la pintura antigua, es que no es un arte de imitación, sino un arte de concepción que tiende a elevarse hasta la creación”. Los grandes representantes son Picasso y Braque.

En el arte moderno, los artistas comenzaron a experimentar con nuevos puntos de vista e ideas sobre la naturaleza, materiales y funciones artísticas, a menudo en formas abstractas. La experimentación, dio paso a la consolidación del arte contemporáneo.

Arte contemporáneo

El concepto de arte contemporáneo,  surge en el siglo XX, en Francia en la década de los años 40 y en Estados Unidos a mediados de la década de los 70. Las obras de arte contemporáneo,  se caracterizan a través de metáforas y símbolos que trabajan con lenguajes de temas imaginarios.

Se considera como precursor del arte contemporáneo, a Marcel Duchamp, quien a través de su obra Fuente (1917), cuestionó a la institución del arte e incorporó como material artístico, los  objetos cotidianos. Pero es en la década de los 60 cuando toma fuerza con los artistas neodadaístas como Robert Rauchenberg, Jasper Johns, Larry Rivers, que comenzaron a mezclar materiales y medios ajenos al arte, con el fin de abarcar la realidad cotidiana y elogiar la cultura popular.

A diferencia del arte moderno, el contemporáneo, tiene más impacto social; tiende más a la búsqueda de reacción por parte del público, aunque esta reacción no siempre sea positiva. Por otra parte, los artistas contemporáneos tienen más libertad para experimentar con todos los estilos y los artistas modernos, tenían como ideal el arte puro, mientras que los artistas contemporáneos, son muy liberales en sus actitudes y no se afectan demasiado por la pureza en el arte.

Los museos, especialmente los de arte contemporáneo, históricamente han motivado al espectador, mediante exhibiciones temáticas a una toma de posición, al juicio y a desarrollar la capacidad crítica. Sin embargo,  la multiplicidad de visiones e interpretaciones del mundo que expresa el arte, también se puede encontrar en espacios externos a los museos.

El Impresionismo y el Postimpresionismo, constituyen un punto de partida para las corrientes del siglo XX, en el arte contemporáneo. Dentro de las vanguardias históricas, las más destacadas son el fauvismo, el expresionismo, el cubismo, y el  futurismo, entre otras. Todas estas tienen una serie de elementos comunes en su ideología, pero no en lo estilístico.

  Por lo que  se entiende por el fauvismo, que sustituyó a la paleta de tonos naturalistas,  empleadas por los impresionistas por un fuerte colorido y un dibujo de trazos muy marcados para crear un mayor énfasis expresivo. Algunos de sus representantes son: George Braque y Henri Matisse.

Los expresionistas, en cambio apreciaron los contenidos y las actitudes emocionales, la expresión del propio yo, es por ello que la composición se hace desgarrada y el color más violento, con contenidos simbólicos.

El cubismo, por su parte enfatiza la superficie plana y la bidimensionalidad del lienzo y propone una forma de perspectiva basada en la multiplicidad de los puntos de vista e influyó en la aparición del arte no figurativo o abstracto. El suizo Paul Klee produjo algunas acuarelas abstractas. 

Sin embargo los artistas del futurismo italiano, especialmente Gini Severini, Humberto Boccini, Carlo Cará y Giacomo Balla, trabajaron en un estilo que se ha denominado cubismo dinámico, porque se interesaron por la representación del movimiento y la velocidad a través de la repetición rítmica de líneas e imágenes.

Diferencias clave entre arte moderno y contemporáneo

El arte moderno procuraba realizar una representación subjetiva de las cosas en lugar de realista.

El arte contemporáneo, se centra en los temas que afectan a la sociedad.

Los  artistas contemporáneos aún viven, mientras que los representantes del arte moderno ya han muerto.

Los artistas contemporáneos tienen más libertad para experimentar con estilos, que la que tuvieron los artistas modernos.

Los artistas modernos, tenían como ideal el arte puro, mientras que los contemporáneos dan importancia a la pureza del arte.